Chandana Tripura, docente de Bangladesh: Lloré cuando mi mamá me dejó en la escuela mi primer día y no paré hasta que mi maestro me hablo en kok borok, mi lengua materna. Eso me calmó un poco y pude ocuparme, pero al día siguiente todavía fue por fuerza que mi mamá me llevó a la escuela; no quería ir a la escuela porque no entendía el idioma de instrucción, el bengalí. Ahora que puedo leer en mi lengua materna, puedo apreciar cuanto estamos perdiendo de nuestra cultura y nuestras tradiciones por falta de uso y práctica, y también he aprendido más sobre otros grupos étnicos, como los Marma, Chakma, Garo, etc. Esta conciencia también está creciendo entre los padres de familia y los otros miembros del pueblo.
Foto-blog, idioma y aprendizaje: desafíos en el aula