Tuanyoh Nisani, docente, provincia de Pattani, Tailandia. En mi vida cotidiana, principalmente hablo el pattani malasio. No hablo el tailandés central tan a menudo. Al crecer, todos los que me rodeaban hablaban pattani malasio. Todos mis amigos y mi familia lo hablaban y nunca oíamos el tailandés central más allá de la escuela. Me sentía incómodo en clase porque no entendía lo que decían los maestros. A veces me ayudaban traduciendo algunas cosas que no entendía; aun así apenas entendía. Por ello llegué a la conclusión que como docentes debemos relacionarnos con nuestros estudiantes como nos relacionamos con nuestros niños, buscando cualquier medio para ayudarles a aprender. La ELM-BLM nos enorgullece de nuestra lengua materna, que es nuestra identidad. Hoy en día, nos encanta hablar pattani malasio y sentimos que debemos preservarlo. Antes, mi manera de enseñar carecía estructura, pero después de participar en formaciones docentes sé como enseñar para que que mis estudiantes entiendan. Cuando son capaces de estudiar, me siento verdaderamente feliz.
Foto-blog, idioma y aprendizaje: desafíos en el aula