¿Un mejor cuidado sanitario puede ayudar a mantener a las niñas africanas en la escuela?

Este blog fue escrito por Elizabeth Tofaris, de la Universidad de Cambridge, en nombre de Impact Initiative for International Development Research (Iniciativa de impacto para la investigación internacional sobre el desarrollo), que busca conectar a los formuladores de políticas y a profesionales con la investigación de ciencias sociales de clase mundial respaldada por ESRC-DFID Strategic Partnership para maximizar la aceptación y el impacto de la investigación del Fondo Conjunto para la Investigación del Alivio de la Pobreza y el Programa de Mejora de los Resultados de Aprendizaje en los Sistemas Educativos.

Para las niñas en los países en desarrollo, no poder gestionar sus reglas puede obstaculizar el acceso a la educación. La investigación de la School of Oriental and African Studies (SOAS) de la Universidad de Londres demuestra que, en las zonas rurales de Uganda, el suministro de productos sanitarios gratuitos y de lecciones sobre la pubertad a las niñas puede aumentar su asistencia a la escuela.

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Un trabajador recorta y apila toallas sanitarias antes de que estas sean forradas y cocidas en la fábrica de AFRIpads. Iniciada por voluntarios en 2009, AFRIpads fabrica toallas sanitarias de fibra reutilizables. Fotografía: Nyani Quarmyne/Panos

Pobreza de regla

En muchas comunidades pobres, frecuentemente, la menstruación todavía se ve como un proceso embarazoso, vergonzoso y sucio. Tales tabúes alrededor del tema significan que muchas adolescentes a menudo no están preparadas para sus reglas y cómo manejarlas. Menos de la mitad de las niñas de los países de bajos y medianos ingresos tienen acceso a productos básicos como toallas sanitarias o tampones, agua y jabón, o instalaciones para cambiarse, limpiarse o tirar los productos sanitarios.

En Uganda, solo el 22% de las niñas están matriculadas en escuelas secundarias, en comparación con el 91% en las escuelas primarias, y las que viven en las zonas rurales son las que tienen menos probabilidades de ir a la escuela. Los investigadores creen que el costo de los productos sanitarios y las dificultades en la gestión de las reglas juegan un papel clave en la exclusión de las niñas de la escuela.

Los productos sanitarios gratuitos y las clases sobre la pubertad pueden mejorar la asistencia

Durante 24 meses, en asociación con Plan International Uganda, se llevó a cabo una prueba en ocho escuelas, incluyendo a 1.008 niñas, en el distrito de Kamuli de Uganda, una zona donde se habían observado bajos niveles de aprendizaje y disparidades de género en el acceso a la salud y la educación.

La investigación probó si la asistencia escolar mejoraba cuando las niñas recibían (a) toallas sanitarias reutilizables, (b) educación sobre salud reproductiva para adolescentes, (c) ninguna de las dos, o (d) una combinación de ambas. A las niñas les dieron AFRIpads, una toalla de tela reutilizable y lavable producida en Uganda, y enfermeras de salud comunitarias capacitadas localmente ofrecieron sesiones sobre los cambios que ocurren durante la pubertad, la menstruación y el embarazo temprano, y sobre la prevención del VIH.

Los investigadores encontraron que una mejor atención sanitaria y una mejor educación sobre salud reproductiva para las niñas pobres, proporcionadas durante dos años, parecían mejorar la asistencia. En promedio, las niñas aumentaron su asistencia en un 17%, lo que equivale a 3.4 días de cada 20 días.

El proyecto de investigación ha fortalecido significativamente la conciencia de que el suministro de toallas sanitarias y la educación sobre la pubertad son esenciales para mejorar la asistencia. Incluso en ausencia de recursos para proporcionar toallas sanitarias, la investigación recomienda que la inclusión de una educación sobre la pubertad adecuada y sensible a las cuestiones de género en el currículo escolar puede mejorar la asistencia.

UNICEF y CARE, una organización no gubernamental, han utilizado la evidencia para identificar soluciones a las barreras a la escolaridad de las niñas asociadas con la pubertad. Otras colaboraciones basadas en la evidencia han incluido trabajar con Save the Children para investigar cómo vincular la distribución de la atención sanitaria con sus programas de África Occidental y con la UNESCO para explorar una programación efectiva de la educación sobre la pubertad y la gestión de la higiene menstrual.

El Viceministro de Educación de Ghana hizo referencia a la investigación cuando defendió la decisión de asignar parte del préstamo del Banco Mundial de 2014 a la provisión de toallas sanitarias para estudiantes necesitadas. Samuel Okudzeto Ablakwa afirmó que cuando las adolescentes no pueden cuidar de sí mismas adecuadamente durante el período de la menstruación, esto afecta su confianza, lo que eventualmente las excluye de la escuela.

La higiene femenina en la agenda global

El equipo de investigación sigue utilizando los resultados como parte de un esfuerzo para promover la higiene femenina en la agenda de desarrollo global. Los hallazgos se presentaron en documentos preparatorios para los indicadores del Programa de Seguimiento Conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) / UNICEF para la gestión de la higiene menstrual, y se han citado en el informe de la UNESCO sobre la Educación sobre la Pubertad y la Gestión de la Higiene Menstrual, que busca promover la educación sexual como parte de la educación sobre salud, basada en las habilidades, para los jóvenes.

El impacto de la investigación tiene el potencial de abordar el bienestar psicosocial, la dignidad, la comodidad y la capacidad de gestionar la menstruación sin vergüenza, que son esenciales para que las niñas respondan a los desafíos que presenta la menstruación en contextos de bajos ingresos.

El proyecto “Menstruación y el ciclo de la pobreza: ¿la provisión de toallas sanitarias mejora la asistencia y los resultados educativos de las niñas en la escuela?” fue financiado por el Fondo Conjunto para la Mitigación de la Pobreza de ESRC-DFID. Fue dirigido por Catherine Dolan, SOAS, Universidad de Londres; Paul Montgomery, Universidad de Birmingham; y Linda Scott, Chatham House. La investigación se llevó a cabo en asociación con Plan International Uganda, con la asistencia de Julie Hennegan, Universidad Johns Hopkins; Maryalice Wu, Universidad de Illinois; y Laurel Steinfield, Universidad de Bentley.

Acerca de Informe GEM

Blog en español del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo
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