Se ha dado un gran paso en la educación de las niñas en los últimos 25 años

Nuestro Informe sobre Género 2020, publicado hoy, muestra que 180 millones más de niñas se han matriculado en la enseñanza primaria y secundaria desde la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un compromiso histórico de 189 países para promover los derechos de las niñas y las mujeres asumido en 1995. Publicado con motivo del Día Internacional de la Niña, que se celebra el 11 de octubre, muestra que, a pesar del aumento en todos los niveles de la educación, sigue siendo más probable que las niñas sufran exclusión que los niños. Por consiguiente, todavía es vital que los gobiernos aborden la discriminación persistente para lograr la igualdad para la próxima generación de niñas.

Foto: Johanna de Tessières / HI

Un nuevo análisis muestra que los beneficios de la educación materna se acumulan y pueden romper el ciclo de desventaja entre generaciones. Las niñas nacidas en los países de bajos ingresos en el decenio de 1980 adquirieron siete meses más de educación por cada año de educación que sus madres.

La educación es el trampolín para lograr las seis Coaliciones de Acción en el Foro para la Igualdad entre las Generaciones previsto para 2021, donde se producirá la próxima iteración de la Declaración de Beijing. Esto hace que el momento de este informe sea particularmente crítico.

Un debate de alto nivel coorganizado por el Gobierno de Francia, Plan International y la UNESCO tendrá lugar este lunes 12 de octubre, de 15:00 a 16:30 CEST. Mujeres líderes y jóvenes cuyas vidas se han transformado gracias a los avances en la educación logrados en los últimos 25 años se reunirán con los ministros de educación de Finlandia y Senegal y Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, para debatir lo que debería ser prioritario para la próxima generación de niñas. Haga clic aquí para obtener más información e inscribirse.

Desde 1995, la tasa mundial de matriculación de niñas aumentó del 73% al 89%, y las mayores mejoras se observaron en África Subsahariana y Asia Meridional, especialmente en India. Se han hecho progresos significativos en la matriculación en la enseñanza primaria en 23 países, entre ellos Bhután, Djibuti y Nepal, donde se ha logrado la paridad de género en comparación con 1995, cuando menos de 80 niñas por cada 100 niños asistían a la escuela.

Además, actualmente hay tres veces más mujeres matriculadas en las universidades que hace dos decenios, y se observan progresos particulares en África Septentrional y Asia Occidental. En Marruecos, la paridad se alcanzó en 2018, en comparación con las 30 mujeres matriculadas por cada 100 hombres a principios del decenio de 1990.

A pesar de los alentadores progresos realizados, el género sigue desempeñando un papel importante en la matriculación en muchos países. Tres cuartas partes de todos los niños en edad de asistir a la escuela primaria que tal vez nunca lleguen a ir a la escuela son niñas (9 millones). En Chad, Guinea-Bissau y Yemen, menos de 80 niñas por cada 100 niños terminaron la escuela primaria, y es dos veces más probable que los niños terminen la escuela secundaria que las niñas. Persisten grandes disparidades de género, en particular entre los alumnos desfavorecidos. Por lo menos en 20 países, principalmente en África Subsahariana pero también en Belice, Haití, Pakistán y Papua Nueva Guinea, casi no hay mujeres jóvenes pobres de las zonas rurales que hayan terminado la enseñanza secundaria superior.

El pesado legado de la discriminación del pasado y la lentitud con la que los recientes avances se filtran a toda la población son tales que las mujeres siguen representando casi dos tercios de los adultos analfabetos, igual que en 1995. Muchas también se enfrentan a barreras adicionales, como la pobreza y la discapacidad. En 59 países, las mujeres de 15 a 49 años de edad de los hogares más pobres tienen cuatro veces más probabilidades de no saber leer ni escribir que las de los hogares más ricos.

En el informe, titulado Una nueva generación: 25 años de esfuerzos por la igualdad de género en la educación, se pide que se adopten medidas en seis esferas estrechamente vinculadas a las seis Coaliciones de Acción que constituirán la base de los debates del Foro para la Igualdad entre las Generaciones en 2021: la violencia, la justicia y los derechos económicos, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la justicia climática, la tecnología y la innovación, y los movimientos y el liderazgo feministas.

  1. Garantizar 12 años de educación segura y de calidad para todas las niñas. Hay menos de 9 mujeres matriculadas por cada 10 hombres en el 4% de los países en la enseñanza primaria, el 9% en el primer ciclo de secundaria, el 15% en el segundo ciclo de secundaria y el 21% en la enseñanza terciaria.
  2. Garantizar una representación equilibrada de niñas y mujeres en los campos de estudio de la tecnología y la ingeniería. La proporción de mujeres en estas materias en la educación terciaria es inferior al 25% en más de dos tercios de los países. Invertir en la formación de maestros y consejeros para que sean sensibles a las cuestiones de género.
  3. Eliminar los estereotipos y los prejuicios de género de la pedagogía y los materiales didácticos. Los ejemplos de niñas y mujeres en los libros de texto en inglés figuran en hasta el 44% de ellos en Malasia e Indonesia, el 37% en Bangladesh y el 24% en la provincia de Punjab, Pakistán. Los procesos de revisión de los libros de texto deben ser inclusivos, asegurando que las mujeres participen en pie de igualdad y que sus opiniones sean escuchadas.
  4. Hacer que las escuelas sean espacios seguros para todas las niñas y todos los niños, libres de violencia de género. La violencia es un obstáculo para la consecución de la enseñanza secundaria universal y perpetúa las normas desiguales en materia de género. Para combatirla se requiere un espíritu escolar integrador, normas claras sobre lo que es aceptable, la preparación de los maestros y los directores de escuela y el compromiso con la comunidad, entre otras cosas, para mejorar la presentación de informes.
  5. Comprometerse a impartir una educación en sexualidad integral en todos los niveles educativos. En 2019, a nivel mundial, el 14% de las mujeres de 20 a 24 años de edad habían dado a luz antes de los 18 años, y en África Subsahariana el 25% de ellas. La educación debe utilizarse para promover la salud y los derechos sexuales y reproductivos, pero los gobiernos deben superar dos retos: luchar contra las creencias erróneas y mejorar la capacidad de gestión.
  6. Garantizar una representación equilibrada de las mujeres en la gestión de la educación y en los puestos de dirección. En 48 países de ingresos medianos y altos, existe una brecha de género de 20 puntos porcentuales en la proporción de maestros y directores de escuelas secundarias de primer ciclo.

El Informe GEM ha estado realizando una campaña llamada #Iamthe1stGirl (soy la primera niña) para encontrar y compartir historias inspiradoras de niñas y mujeres que fueron las primeras de su familia en graduarse. Estén atentos a lo que publicaremos en este blog en los próximos días. 

Acerca de Informe GEM

Blog en español del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo
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