Anna Cristina D’Addio y Francesca Endrizzi, Informe GEM
Italia está en el epicentro de la pandemia del Covid-19. Con el cierre de escuelas y universidades a finales de febrero en las zonas más afectadas de Italia, y el cierre a nivel nacional el 9 de marzo, casi 12 millones de estudiantes de educación preescolar a terciaria se encuentran ahora en casa. Desde entonces, el país ha establecido la enseñanza a distancia como norma para seguir cumpliendo el derecho constitucional a la educación para todos.
El Ministerio de Educación convocó inmediatamente un grupo de trabajo sobre emergencias educativas a fin de satisfacer las necesidades de los estudiantes. Pero, ¿podría haber estado mejor preparado el país? ¿Qué estrategias están marcando la diferencia? ¿Y cómo se está asegurando la equidad?
¿Las escuelas estaban preparadas para el coronavirus?
Como mostró el Informe GEM en un blog anterior la semana pasada, si bien es una sorpresa, una pandemia y los cierres masivos de escuelas no deberían haber sido del todo inesperados dada la frecuencia con la que ocurren en la historia.
Juzgar el nivel de preparación depende del lugar que se analice. La digitalización del sistema educativo italiano empezó a mediados de los años 2000. Los pizarrones interactivos se empezaron a introducir en las aulas posteriormente, seguidos por el registro digital en 2012 y el Plan Nacional para la Digitalización de las Escuelas en 2015, que ahora está siendo sometido a pruebas de choque frente al Covid-19. Seguir leyendo










